La verdad es que muchas veces en Dubai me olvido de que estoy en un país árabe, porque Dubai te permite vivir una vivir una vida muy internacional. Para muchas cosas es como si no lo fuera, pero los pequeños detalles te lo recuerdan.
Cuando por la mañana subimos al ascensor hay un intenso olor a perfume árabe o por ejemplo cuando llamas a una empresa grande, y de repente sale un contestador en árabe, que tienes que esperar que cambie a inglés para darle a la opción correspondiente, o cuando el hilo musical, por supuesto es música local, ….pero lo mejor es la llamada al rezo.
El día que empezó el Ramadán de 2007 estaba disfrutando en Marrakech y la escena de estar escuchando la llamada en una azotea, siguiendo la dirección de las llamadas en redondo me pareció espectacular ( 14/08/07). Pues poder disfrutar de esa sensación en la puesta de sol me sigue encantando.
Tenemos una mezquita, bueno, muchas, cerca de casa, pero la que tenemos enfrente tiene una llamada a la puesta de sol que es una preciosidad, y estar tranquilamente en el jardín escuchando un par de minutos esa melodía, me gusta cada vez mas.
Vivir en Dubai tiene su encanto, y para que no nos olvidemos ni perdamos la perspectiva los pequeños detalles nos recuerdan dónde estamos.
viernes, 20 de junio de 2008
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