Llevo dos días un poco mas conectada a los medios españoles y empiezo a pensar que ahora si que va a ser la definitiva. Ya me decían desde España como estaba el panorama, ya me contaba un amigo desde Barcelona que las cosas estaban complicadas, pero sinceramente solo hay que levantarse esta mañana y ver los medios.
En los 80 levantarse para ir al colegio y escuchar que nuestra moneda había sido devaluada era cosa corriente. Yo no sabía muy bien como era aquello y siempre recordaré las explicaciones de Rocío, una chica mayor que venía conmigo en el autobús del colegio. La cosa es que yo tenía claro que aquello no era bueno y a veces lo mencionaban en clase.
La primera vez que me fui a Inglaterra empecé a darme cuenta de en que me afectaba aquello y la segunda, la tercera….pero de repente sin danos cuenta las cosas fueron mejorando un poco, y pasamos de una generación que tuvo problemas para encontrar su primer empleo (no es que el que tenga no sea problemático pero excepto casos particulares, ya los tenemos a tos colocaitos) a una generación mas pequeña, y que se colocó al acto, o antes incluso de terminar. No es que hablen mucho mejor inglés, pero ahí están.
La verdad es que ese cambio de ciclo hubo sitios donde se notó menos, pero todo el que estaba fuera lo veía , como ahora desde fuera observo con preocupación y pena lo que se ve también que ya ha llegado. Mi amiga Maria dice que soy muy optimista, y mi padre…pero el mundo está fatal y nosotros peor.
Tuve que venirme a Dubai para encontrar el titular de El País con la noticia que Alfonso llevaba adelantándome años, y tuve que comerme mis palabras y darle la razón, pero esto esta pasando de castaño oscuro. Con el panorama internacional como está, los revoltijos que hay por varias zonas del mundo y el petróleo que se nos va de la manos la cosa no va a mejorar y la, nuestra, como decían en la facultad, será mas tardía y mas dolorosa. La caída, quiero decir. No estoy hablando de política, pero ¿Señores a que estamos esperando?
Claro, con este panorama, como para no volver los ojos a esta parte del mundo y seguir pensando que aquí nadan en billetes, y que regalan los Porshes ( aunque María y yo compartimos esa idea). La verdad es que es lógico mirar aquí, pero señores, no olviden una cosa: Aquí se trabaja mucho, mucho mucho. Las jornadas de las que nos quejamos en España aquí son la tónica dominante, no piensen que a los expats les regalan los coches, el alquiler y la cuenta del super por muy bien que nos lo pasemos.
Solo hay que tener visión. Esa es la palabra. Visión de futuro, cosa que en nuestro país no saben que joño es. Lo dicho, el tiempo que nos queda aquí seguiremos trabajando intensamente, inshalla.
Ps. Os dejo con un par de imágenes del atardecer

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